sábado 11 de julio de 2009

Peluchización


(Palabra y definición enviadas por Pablo Conte, Unservidor)

Proceso psíquico por el cual ciertas personas consideran a otros seres como si fueran muñecos de peluche.

Si bien tiene cierta semejanza con la "humanización" que algunos dueños hacen de sus mascotas, en este caso el trastorno se agrava pues ni siquiera los consideran humanos, sino criaturas nacidas para el abrazo, el pellizcón y la caricia, sin ninguna posibilidad para romper este hechizo.
La peluchización es responsable de ciertas actitudes anómalas por parte de los humanos que la padecen, que van desde la defensa extrema de moscas, hasta el abandono en la ruta de dobermans que se negaron a permanecer cachorros.

viernes 10 de julio de 2009

Nefelobio, a

(Adjetivo. Del griego nephele = nube y bios = vida)

Dícese del ser que habita en las nubes.

Este término tiene un sentido figurado y un sentido literal.
En el figurado, los poetas modernistas han utilizado el término "nefelibata" (nefele = nube; batós = caminante) para referirse a la persona distraída, que no tiene los pies sobre la tierra. Con ese sentido también utilizamos al término nefelobio.

Pero el sentido literal es más interesante.
Desde tiempo inmemorial sobreviven historias acerca de lluvias de sapos, peces o arañas. Existe una teoría según la cual estos volátiles animales se crían en las nubes, o en lugares intermedios entre las nubes y la tierra llamados vorticarios naturales que consisten en fuerzas neumáticas en equilibrio que pueden retener y mantener en el aire algunos objetos sólidos de tamaño pequeño. Los animales que habitan ese vorticario se alimentan de insectos voladores o de musgos que crecen en el propio vorticario.

A veces un cambio brusco de presión hace desaparecer al vorticario y los nefelobios caen con fuerza hacia la tierra.

No debe confundirse un nefelobio con un etrobio. Mientras un nefelobio es parte de la biosfera terrestre, el etrobio está más allá de ella.

miércoles 8 de julio de 2009

Bonomajo, a

(Adjetivo. Del francés bon homme = buen hombre)

Dícese de la persona a la que se considera buena y noble, pero cuya presencia se trata de evitar por todos los medios.

Hay ciertas personas de las que sólo se puede alabar sus virtudes. "Es un tipo excelente", "No sabés cuánto me ayudó", "Tiene un corazón de oro". Sin embargo, no queremos que ese tipo excelente esté presente en nuestras reuniones, en nuestra vida cotidiana o incluso en nuestro pensamiento. Es apenas un ejemplo irrenunciable en los diálogos con nuestros conocidos. Pero si sabemos que esa noble persona vendrá a visitarnos nos sentimos aburridos, fastidiados o enojados por su inminente presencia.
A veces nos fastidia la gran altura moral desde donde el bonomajo nos mira sin juzgarnos (somos nosotros mismos quienes nos comparamos y nos juzgamos). A veces sólo nos aburre tanta bondad y su nobleza nos inspira una biarexia mostafónea.

martes 7 de julio de 2009

Logólisis

(Sustantivo. Del griego logos = palabra, discurso y -lisis = destrucción)

Utilización de una frase o palabra que indefectiblemente funciona como último argumento en un diálogo.

Dos contendientes pueden estar durante largas horas discutiendo acerca de lo que cada uno hizo, tratando de justificarse y dar argumentaciones para defender su acción o su inacción. Sin embargo, cuando uno de ellos ya no puede esgrimir la más verosímil excusa, todavía le queda un recurso. Puede apelar a una frase reveladora y terminante que deja en la más absoluta desnudez los propósitos y objetivos en disputa. "Lo que pasa es que estoy enamorado de vos", puede decir un hombre a una mujer para justificar la cantidad de estupideces y locuras que ha hecho. Los reproches esgrimidos hasta hace un momento se disuelven, iluminados por una motivación escondida que da una nueva luz al hecho y hace callar la disputa.
Otra clásica frase logolítica es: "Tengo una enfermedad terminal". Por supuesto, la logólisis es un recurso retórico; quien la realiza no tiene por qué decir la verdad.

Conviene aclarar que, al margen de ciertas frases arteras y estereotipadas, en cada discurso existe la posibilidad de apelar a logólisis que no pueden determinarse de antemano: serán dictadas por el contexto. "Lo hice porque me dolía la cabeza" puede ser una fuente de más reproches y más regaños; si lo dice alguien que ha sido operado de un tumor cerebral tal vez funcione como frase logolítica.
No puede decidirse de antemano cuál es la frase logolítica en un diálogo, aunque puede entreverse cuándo un dialogante tiene una intención logolítica.

lunes 6 de julio de 2009

Atrelípico,a


(Adjetivo. Del latín ater = negro, oscuro y lipio = tener los ojos inflamados)

Dícese de quien tiene permanentemente los ojos entrecerrados y genera una sensación de temor y desconfianza.

El atrelípico tiene una natural expresión adusta y malvada; los niños y las señoras mayores le temen.
Las empresas de seguridad privada tienden a contratar a personas atrelípicas por la sola expresión intimidatoria de su ceño.
En el imaginario popular, los delincuentes sin código y los asesinos seriales son atrelípicos, se visten con ropa barata, están siempre nerviosos y jamás miran a los ojos.

Este término no se aplica a quien, voluntaria y ocasionalmente, frunce el ceño. Sólo se aplica a aquellos cuyos rasgos faciales condicionan de forma permanente la expresión fruncida y temible.

viernes 3 de julio de 2009

Osunocer

(Verbo. Del latín ob- = por causa de; sub- = por lo bajo y nosco = conocer. Verbo intransitivo de segunda conjugación. Se lo utiliza con la preposición "con": "osunoce conmigo")

Dar por entendido que todos saben de quién o de qué se habla.

Uno llega a una reunión y escucha que se habla de Ariel. Ariel, el que dijo tal cosa; el que un día llamó por teléfono a alguien para invitarlo al cine; el que no pudo venir porque tenía que trabajar. Se cuentan anécdotas sobre Ariel, se lo alaba o vitupera pero jamás se nos dice quién es Ariel. Por alguna tácita razón, todos descuentan que uno ha captado perfectamente de qué Ariel se trata y por qué se lo menciona tanto. En ese caso, los asistentes a la reunión están osunociendo con uno.

Se osunoce frecuentemente con las citas de autoridad: "Como dijo Adalberto Peña Valdés, 'uno está bien si bien se cuida'". Quien hace esta cita, supone que Adalberto Peña Valdés es conocido por todos los que lo escuchan, a menos que se trate de un esnob que sólo cita para mostrarse más erudito que sus interlocutores: si no se trata de esnobismo.

También se osunoce cuando se utiliza una palabra o un nombre de objeto sin dar una explicación de lo que significa esa palabra o de qué es ese objeto. "En los pronombres personales del idioma español podemos encontrar el mejor ejemplo de las diferenciaciones entre nominativo, acusativo y dativo". Si no se explica qué significan "nominativo, acusativo y dativo", se está osunociendo con quienes escuchan la frase.

(No hace falta aclarar quién está en la foto porque todos lo conocen)

miércoles 1 de julio de 2009

Conchupio

(Sustantivo. De con- y chupar)

Botella de muchos picos o vasija con varios sorbetes cuya función es permitir que muchas personas puedan beber de ellas.

martes 30 de junio de 2009

Ceporsa

(Sustantivo. Del latín caepa = cebolla y persona = máscara)

Expresión facial de quien debe fingir una emoción que no siente.

Alguien que ha estado llorando y no desea ser descubierto, trata de imitar un estado de ecuanimidad o incluso alegría, pero algo en el rostro -no sólo las lágrimas- delata su tristeza. Lo mismo ocurre cuando, en medio de un ataque de ira o perinodia se debe fingir calma: algo en la mirada o un rictus en la boca, o quizás un tic nervioso delatan la pasión ahogada y mal disimulada. Aunque un observardor superficial puede creer en el estado emocional simulado, con un poco de perspicacia se puede adivinar el sentimiento camuflado bajo la sonrisa forzada y superficial.

El término "ceporsa" hace referencia a las múltiples máscaras con las que podemos revestir nuestra personalidad, al igual que las capas de una cebolla. Es curioso que la palabra "persona" tenga como significado "máscara" en latín. ¿Podremos mostrar nuestra personalidad desnuda, sin máscaras? Quizás eso sea como preguntar si podemos desnudar a la cebolla de todas sus capas.

lunes 29 de junio de 2009

Taciloquio


(Sustantivo. Del latín tacitus = callado y loquor = hablar)

1. Gestos faciales que imitan el habla sin emisión de sonidos.

En esta acepción, el taciloquio es un fenómeno público y sirve a los efectos de una comunicación en secreto o cuando por cualquier motivo no es conveniente hacer ruido. Sin embargo, hay otra acepción desde el punto de vista privado:

2. Secuencia de pensamientos o representaciones que pueden hacerse sin necesidad de recurrir al lenguaje.

Algunas corrientes filosóficas suponen que el taciloquio (2) es imposible, pues toda nuestra actividad mental está teñida de lenguaje. Sin embargo, puede pensarse -como de hecho lo han propuesto algunos filósofos actuales, como Daniel Dennett- que por debajo de lo lingüístico existe un universo de pensamientos que son anteriores al lenguaje. Según esta visión, las personas, los animales e incluso los robots tienen un sistema no lingüístico de representación que, en algunos casos -tal como ocurre con las personas- puede decantarse en una formulación oracional, aun cuando dicha formulación lingüística no sea unívoca ni permita una única interpretación. En otras palabras, nuestros pensamientos subsisten independientemente del soporte lingüístico, y nuestras formulaciones lingüísticas no agotan el contenido del pensamiento.

viernes 26 de junio de 2009

Hurgumento

(Sustantivo. De hurgar y argumento)

Explicación o argumento que incluye detalles escabrosos, excesivos e innecesarios.

Un médico podría informar a su paciente acerca de una ominosa enfermedad terminal que está padeciendo. Sin embargo, a pesar de que tiene la obligación de ser preciso, quizás debiera evitar -o amortiguar- la crudeza y el excesivo detalle de los procesos fisiológicos.

Una persona chimentera y morbosa es el paradigma de la afición por el hurgumento. Si el chimentero conoce que una vecina se separó, no dudará en difundir la noticia acompañada de pormenores de alcoba. La noticia inicial -la separación- se convierte en una excusa para bucear bajo la pesada alfombra de las interminables miserias cotidianas de una pareja.

En otro orden de circunstancias, un hurgumento es una justificación o proposición que se adjunta para explicar algo que no necesita ser explicado. Si una psicóloga pone, junto al informe médico en el que diagnostica "neurosis" la afirmación: "quiere acostarse con su madre", o si en el documento además de ponernos el sello de "eximido del servicio militar" agregan "por tener arco anal amplia e irreversiblemente dilatado" a lo que vuelven a agregar "es decir, le entraron con carne por popa", nos han escrachado con un impiadoso hurgumento.

jueves 25 de junio de 2009

Ensarmentado,a

(Adjetivo. De en- y Sarmiento, prócer argentino)

Dícese de quien habla como si estuviese leyendo palabras para un acto escolar.

Los términos "engalanado", "laureado", "ornamentado", "preclaro", "simiente", "loor", "arrojo", junto con inusuales verbos de connotaciones bélicas y nacionalistas, son parte del léxico florido al que muchos docentes de escuela primaria recurren para escribir las glosas de los actos patrióticos.
Pero a veces esos docentes deben hablar ante una entrevista televisiva, o ante un grupo de padres, o ante el verdulero, y no encuentran mejor opción que declamar de manera cansina, con terminología anticuada y tono entre altivo y emocionado para dar un mensaje de paz, patriotismo y amistad, cuando quizás debían dar una información precisa y puntual:

Periodista: Señorita, ¿por qué cree usted que todos los alumnos del curso a su cargo se contagiaron de escarlatina?

Maestra (declamando, con un rictus de enajenada y levemente desesperada exaltación)
: Con holgura y alabanzas tengo en mi pecho el deber cumplido de anunciar que, como cuando se engrandece la patria con el esfuerzo, la perenne e incólume luminaria a la que me aferro es consecuente con las virtudes nobles por las cuales decimos albricias cada alba ante nuestra enseña patria.


Una reunión entre un biblofeta y un ensarmentado es sumamente aburrida.

martes 23 de junio de 2009

Guiñeñé

(Voz onomatopéyica)

Balbuceo inentendible y a bajo volumen de algunos hombres cuando pasa una mujer.

El guiñeñé es el esbozo de un piropo guarango susurrado cerca del oído. A veces no tiene contenido semántico; es apenas un gruñido modulado, una expresión inarticulada de libido. Por lo general es oportunista; el guiñeñero no suele seguir a su víctima para acosarla con guiñeñés a lo largo de un camino, aunque por supuesto hay excepciones.

lunes 22 de junio de 2009

Reliflojo,a

(Adjetivo. De religión y flojera)

Dícese de quien se considera devoto de una religión que no practica.

Se aplica con gran propiedad a los católicos no practicantes.
Muchas personas se consideran cristianos por sostener un par de rituales esporádicos: no comer carne en semana santa, exhibir cruces bajo la remera y bautizar a sus hijos. Si se les pregunta de qué religión son, no dudan en responder: "católicos". Sin embargo, una religión no es un club en el cual uno elige qué deportes practicar y cuáles no. O se cumplen todos los rituales prescriptos, o se está condenado por definición a ya no ser parte de la comunidad. Dado que la religión es una práctica continua y disciplinada, la nula, arbitraria o escasa participación en los rituales le quita todo sustento a la afirmación de pertenencia a uno u otro círculo religioso.
El reliflojo vive en ese limbo en el cual nadie lo condena severamente, pero él mismo tampoco se impone con fuerza y vigor cumplir con todos los rituales o retirarse de forma definitiva. Su posición, además de cómoda, es peligrosamente especuladora. En las discusiones de sobremesa, se pone de manera terminante del lado de los católicos (aunque él sea un caso límite); tiene algunas creencias indefinidas acerca del más allá, el perdón divino y el valor de una vida moral, pero en su cotidianeidad apenas hace honor de esas creencias. O, peor aun, da una interpretación sesgada, idiótica y retorcida de esos principios. "Yo soy católico, pero para mí los curas tendrían que casarse", "Yo creo en la biblia hasta por ahí nomás", "Cuando un cura dice que no hay que tener sexo, no lo dice de manera literal", "A misa hay que ir una vez por año, tampoco vas a ir todos los días". Exégeta indulgente de su propia consciencia, el reliflojo encuentra siempre una manera de juzgar como buenas sus propias acciones. Un católico comerciante que mantiene empleados en negro puede pretender que está haciendo algún tipo de caridad cristiana, pues "da trabajo a la gente". Ese mismo comerciante luego echará a sus empleados y creerá que les está "dando una oportunidad de encontrar algo mejor". El reliflojo es peligroso; si ocupa lugares de poder, su ingenuo optimismo moral y su autoindulgencia lo llevarán a cometer todo tipo de tropelías. Es una oveja descarriada pero no lo sabe -o finge no saberlo-, y se comporta con toda la prepotencia de quien se siente parte de una gran comunidad y avalado por ella. Por otra parte, la misma religión católica toma pocas medidas contra el reliflojo; ni lo reintegra ni lo excomulga por completo. Así, con ese silencioso pacto de yo-no-cumplo-con-el-ritual y tú-no-me-excomulgas, las religiones siguen su curso, los pastores fingen llevar un rebaño que no los sigue y los reliflojos dan rienda suelta a sus peores instintos con la convicción de que están formando parte de un universo de verdades universales y divinas.

¿Es peor un reliflojo que un religofrénico? Una misma persona puede ser ambos.

viernes 19 de junio de 2009

Estaterorragia

(Sustantivo. Del griego státeras = moneda griega equivalente a cuatro dracmas, y régnynai = hacer brotar, romper)

Sucesivos pagos que deben afrontarse con una única fuente de dinero, la cual disminuye considerablemente hasta casi desaparecer.

Uno espera que llegue fin de mes para recibir el salario; pero en el preciso instante en que se cobra, debemos afrontar no sólo las deudas del mes anterior, sino también los gastos del mes que sigue y una multitud de gastos medianos imponderables: el gasista, el plomero, el auto que se rompió, el traje de lentejuelas para el acto de nuestro hijo y los regalos de cumpleaños de los parientes que cumplen todos juntos en el mismo mes. Después de esa poda, uno se queda con un salhilario y con la sensación de vacío e impotencia por saber que, una vez más, no se llegará a fin de mes.

Lo contrario de la estaterorragia no es el ahorro, sino el gasto moderado, pausado y no compulsivo.

Usos: "Nene, todos los días me pedís diez mangos, diez mangos de acá, diez mangos de allá... ¡Esto es una estaterorragia!"
"Carlitos, vas a tener que esperar hasta que cobre el aguinaldo, porque este mes sufrí una estaterorragia y no puedo pagarte"

jueves 18 de junio de 2009

Glupotear

(Verbo. De glub = onomatopeya del sonido de algo viscoso)

Hacer sonar una sustancia espesa con los pies o con las manos.

Si chapotear proviene de la onomatopeya "chap" y su referencia es el sonido característico de las palmas en contacto con el líquido, a medida que la sustancia se condensa debemos modificar la onomatopeya inicial, pues el sonido cambia. En el dulce de leche, en la mayonesa, en la preparación para tortas antes de hornear o en el plástico semilíquido no se puede chapotear; sólo se glupotea.

Imagine usted que acaba de quedar atrapado en una habitación con cemento líquido llegándole hasta su pecho.
Usted chapotea para escapar.
El líquido se va condensando y empieza a glupotear.
Si cuando se seca el cemento usted puede aun golpear algo, estará tupoteando -el cemento endurecido hará un sonido de tup tup o algo similar.

¿Qué haría usted si el cemento se evaporara de repente? ¿Cuál es la onomatopeya por la que reemplazamos el "chap", el "glup" o el "tup" cuando se "golpea" una sustancia gaseosa?

miércoles 17 de junio de 2009

Quirótafo,a

(Adjetivo. Del griego xeirós = mano y taphos = escondite)

Dícese de quien mantiene alguna de sus manos ocultas.

El quirótafo tiene una o ambas manos en los bolsillos, o las esconde detrás de su espalda, o las cubre con guantes. A veces lo hace sólo por una mala costumbre. Otras veces es una patología.

El quirótafo nunca es una persona de confiar.

martes 16 de junio de 2009

Terfocario

(Del latín terreo = asustar y focus = hogar)

Habitación o rincón de una casa que provoca miedo.

En todas las casas hay un lugar en el cual uno no se siente a gusto de quedarse solo y mucho menos a oscuras. El galponcito del fondo con la puerta rechinante y lleno de telarañas; la habitación donde murió la abuela, la ventana junto al pasillo del baño por donde entraron ladrones, el cuartito sin ventanas y con piso de pinotea debajo del cual dicen que está enterrado el cuerpo del desaparecido inquilino anterior.
A veces el terfocario no posee una historia que lo vuelve temible. Puede no haber una razón especial para aborrecerlo, pero sin embargo no queremos estar allí. Si por casualidad necesitamos estar un buen tiempo en ese lugar, sentimos inquietud y estamos atentos, esperando que cualquier cosa nos sobresalte.

Es curioso que aun en los departamentos más iluminados, modernos y seguros hay un terfocario.

viernes 12 de junio de 2009

Cordilectual

(Adjetivo. Del latín cor = corazón y legere = leer)

1. Dícese de la persona que se dedica a trabajos relacionados con los sentimientos.

2. Dícese de la persona que puede reconocer quién es cobarde y quién es valiente con sólo tener un mínimo contacto visual.


De acuerdo a la tradición grecolatina, el corazón es el asiento de las pasiones y de sentimientos nobles como la fortaleza y la valentía.
Mientras el término "intelectual" proviene de intus legere (el que es capaz de leer en la interioridad), el cordilectual puede leer todo lo que está relacionado con el corazón.

jueves 11 de junio de 2009

Guachanlerno

(Adjetivo. Del inglés watch and learn = "mira y aprende")

1. Dícese de quien es incapaz de explicar algo con palabras y que sólo puede enseñar mostrando concretamente cómo se hace.

2. Dícese de quien sólo puede aprender algo si se lo enseñan con acciones concretas, porque es incapaz de entender con palabras.

El guachanlerno puede suplir su poca destreza con el lenguaje sólo si dispone de los elementos concretos con los cuales brindar (o recibir) su conocimiento. El grave problema es que sólo una mínima parte del saber puede comprenderse de manera suficiente con unos pocos ejemplos cercanos y visibles.

miércoles 10 de junio de 2009

Vascorcer (se)

(Verbo. Del latín vastitudo = vastedad y coerceo = encerrar. Segunda conjugación irregular -como torcer-)

Quedar atrapado de forma ridícula e improbable en algún lugar.

Uno puede quedar vascorcido cuando, en el intento por abrir una ventana, queda entre la persiana y el vidrio sin posibilidad de salir. O cuando no encuentra la salida en un lugar que no necesariamente es laberíntico. O cuando alguna extremidad se atora en algo con lo cual la probabilidad de atorarse es mínima: la mano en la máquina expendedora de gaseosas, el pie entre las vías del ferrocarril o la cabeza entre los barrotes de una silla.

El término "vascorcer", derivado de "vastedad" y "encerrar" es un juego de palabras en el cual se expresa lo insólito del encierro en un lugar amplio y poco propicio para quedar atrapado. Etimológicamente, el término se parece mucho a excerrar.

martes 9 de junio de 2009

Tribligar

(Verbo. Del latín triplicare = triplicar)

1. Doblar algo en tres partes.

2. Hacer que alguien vuelva a desistir de un propósito del que ya había desistido.

3. (Definición propuesta por el señor <-X-<): convencer a alguien de que haga aquello de lo que antes se le convenció de que no hiciera. (Los dos primeros comentarios del señor <-X-< son ilustrativos al respecto)

Doblegar proviene del latín duplicare y en ese idioma significa doblar. Tribligar significa doblegar por partida triple: volver a doblar lo doblado y vuelto a doblar. O, en otra acepción, volver a doblegar al que había sido muchas veces doblegado.

lunes 8 de junio de 2009

Déltodo

(Sustantivo. De delta = ramificación cerca de la desembocadura de un río que imita la letra delta mayúscula del idioma griego, y del griego hódos = camino)

Multitud de posibles alternativas que desembocan en la realización de algo.

Mientras la palabra "método" se refiere a un procedimiento ordenado, el déltodo especifica que ese procedimiento no tiene por qué ser único, y la realización -si bien similar- no debe restringirse a un único camino. Mas bien, la palabra "déltodo" hace alusión a la multiplicidad de vericuetos por los que debe abrirse camino la acción humana y la búsqueda de la verdad.

Las personas que utilizan déltodos son deltódicas.

viernes 5 de junio de 2009

Itobulia

(Sustantivo. Del griego itis = cosa que lastima, que irrita y boulé = voluntad)

Capacidad de hincharse o de sangrar por propia voluntad.


Existen personas que pueden hacer voluntariamente una multitud de cosas que a la mayoría sólo le ocurren sin proponérselo e incluso contra su voluntad. Una hinchazón en alguna parte del cuerpo o una lastimadura no suelen aparecer de forma voluntaria. Sin embargo, ciertas personas son capaces de hacer aparecer heridas espontáneamente. Esto puede servir para crear efectos de sugestión en otras personas y, consecuentemente, para escapar de ciertas obligaciones o imputaciones. Un preso itobúlico puede alegar que fue golpeado por los guardiacárceles, y puede exhibir sus hinchazones y escaras autoprovocadas. Un falso profeta puede ser un itobúlico que hace aparecer en sus manos y en su costado heridas que emulan a las que tuvo Jesús en la cruz.
Desde luego, esa "autoprovocación" debe ser puramente espontánea. Si una persona se golpea o se corta con algún instrumento, ya no es itobúlica. Es necesario que la sola voluntad provoque la hinchazón o la herida.

Se incluye dentro de la itobulia la espontánea capacidad para vomitar sangre.

jueves 4 de junio de 2009

Nofundo,a

(Sustantivo y adjetivo. De la expresión "Nos fundimos")

Dícese de la persona que ha hecho una gran cantidad de malos negocios, y por consiguiente no es un socio recomendable para futuros proyectos.

El nofundo tiene un largo historial de inversiones arriesgadas y poco meditadas. Por lo general, se embarca en negocios para los cuales compromete el capital y la mano de obra de toda su familia y, a veces, de algún desprevenido conocido. De más está decir que el negocio no prospera debido a que el nofundo, cuando comienza a ver una pequeña ganancia, decide reinvertir todo comprando a crédito toneladas de mercadería que luego no puede vender. Entonces, en lugar de culparse él mismo por su desatino, se enoja con sus parientes, con los compradores y con el Capitalismo. Desde luego, antes de resignarse a bajar las persianas por su mala maniobra, encuentra otro posible negocio con el cual vuelve a endeudarse, comprometerse y enojarse.
Cuando sus allegados le objetan alguna decisión apresurada, él los acusa de que "no tienen instinto para los negocios" y utiliza como muletilla la expresión "El que no arriesga no gana". Cuando pierde, se justifica diciendo: "Por lo menos me la jugué; si les hacía caso a ustedes no hacíamos nada"

martes 2 de junio de 2009

Gamaceto

(De las letras griegas gamma y dzeta)

Orden diferente de una cosa que le da apariencia de aleatoriedad.

Si el alfabeto es el orden sucesorio de las letras, el gamaceto es un tipo de orden no siempre camuflado con intención. Las sucesión de las letras de un teclado son un gamaceto para quien no sabe dactilografía.
Los sucesivos gamacetos de nuestra vida conforman un idiocosmos: un orden personal, particular, parcialmente intraducible y sólo descifrable por nosotros mismos.

lunes 1 de junio de 2009

Estolipurgar

(Verbo. Del latín stolidus = tonto y purgo = limpiar. Sustantivo: estolipurgia)

Dejar muchas cosas sucias para limpiar una.

Hay objetos que pueden limpiarse con muy pocos elementos. Sin embargo, la mayoría requiere de una multitud de productos y enseres de limpieza. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de la estolipurgia porque la mayoría de los insumos se van por el desagüe o son arrojados a la basura. Claro que en estos casos, dejamos limpia nuestra casa mientras ensuciamos el resto del mundo.

Este término se aplica también a la acción de desordenar muchas cosas para ordenar una sola, como cuando se quitan cosas de una habitación o de un galpón, pero esas mismas cosas van a parar a otras habitaciones de la casa, generando una multitud de nuevos desórdenes.

viernes 29 de mayo de 2009

Ediorrea

(Sustantivo. Del griego a = no, eidos = forma y rroia = flujo)

Notable incapacidad para tener ideas o para concatenarlas de manera creativa.

Hay personas cuya creatividad es continua e inagotable. Otros, en cambio, no se consideran capaces de generar siquiera una idea. Sin embargo, el término ediorrea sólo se aplica a quien, de vez en cuando puede hilvanar un minúsculo conjunto de ideas y que, por una cuestión coyuntural, ya no es capaz de hilvanarlas.

Los procesos creativos funcionan como una catarata: cuando surge una idea, de manera inmediata surgen otras, por decantación o por proximidad con la primera. Sin embargo, en los periodos de ediorrea quizás se dé la primera idea, pero se es incapaz de extraer de ella todo lo que puede dar.
En algunos casos, ni siquiera se puede dar esa primera idea.

Durante estos periodos, es posible que se experimente una sensación de nona.

La ediorrea puede ser producto del cansancio, de la falta de incentivo o de una repentina visión hedonista- nihilista de la vida.

jueves 28 de mayo de 2009

Tricto

(Del latín tres = tres e ictus = golpe)

Única bofetada o puñetazo que impacta en al menos tres personas.

El tricto consiste en un golpe que impacta en tres o más personas que se ubican en el rango de acción de la mano. Con un mismo impulso y casi sin esfuerzo adicional, se puede emplear un castigo a varias personas. Desde luego, será mayor la fuerza del golpe para quien reciba el envión inicial. Esa fuerza disminuirá considerablemente cuando llega al segundo castigado, y para el tercero ya será una leve e imprecisa caricia.
Cabe la posibilidad de dotar de nueva fuerza al golpe cuando se llega al tercero, pero tal vez en ese caso se trate de un nuevo golpe que ya no es parte del primero, y no le corresponde llamarse tricto.

miércoles 27 de mayo de 2009

Biblofeta

(Sustantivo. Del griego biblos = libro y del latín for = hablar)

Dícese de quien habla como si estuviese recitando pasajes bíblicos.

Cuando el biblofeta habla, en su lenguaje coloquial intercala términos que suenan a admonición bíblica. Aunque esté comentando un partido de fútbol o comprando frutas en la verdulería, sus palabras tienen el tenor, la gravedad y la rareza lingüística de una antigua traducción de las Escrituras. Amigo de la segunda persona del plural, de la profusión de mayúsculas, de las frases de gramaticalidad tambaleante y dueño de una retórica apocalíptica, el biblofeta utiliza expresiones como "Advendrá El Elegido por entre vosotros", "El Inicuo tiene sed de Vuestra Buena Voluntad" y "Seréis Salvos Sólo en Jesucristo". Su particularidad consiste en que pretende usar ese pomposo argot aun en situaciones banales y cotidianas: "Alcanzadme esa Manzana, Alimento de Cristo"; "Sabréis que mi hijo ha sacado la mejor Nota en la Escuela pues es un Elegido" "El Inicuo me ha tendido una trampa y ¡Por Jehová!, he pisado bosta de perro"

El biblofeta suele ser una persona que se ha volcado con irracional devoción a alguna creencia religiosa ya muy de adulto, luego de haber cometido todo tipo de actos aberrantes a lo largo de su vida. Lo curioso es que está convencido -y feliz por ello- de que Dios lo ha perdonado. Por eso, ahora se encarga de evangelizar. A su modo.

martes 26 de mayo de 2009

Egreta

(De agreta y egresado)

Dícese de quien está siempre a punto de egresar de alguna carrera y que, por tanto, se comporta como si ya tuviera el título.

El egreta dice frases como "yo hice el secundario, no soy un negro de mierda". Cuando se le recuerda que, desde hace dos décadas, debe materias para egresar, aclara que "sólo son dos materias", como si esa deuda fuera un detalle accesorio y poco relevante.
El egreta universitario o terciario comete otros excesos: si le quedan dos o tres materias para recibirse de psicólogo o de ingeniero, no duda en dar consejos, hablar de la profesión o criticar "colegas" como si ya pudiera trabajar a la par de sus profesores. No sólo eso: si está haciendo el profesorado, no duda en considerarse licenciado. Si hace la licenciatura, siente que está por terminar el doctorado. Si está por terminar el doctorado, cree que ya merece el premio Nobel por sus investigaciones. Por supuesto, ni termina el profesorado, ni la licenciatura ni el doctorado, pero se enoja cada vez que se lo recuerdan.

lunes 25 de mayo de 2009

Gruyo

(De gruyére)

1. Agujero del queso.

2. Cualquier hueco con forma redondeada y con fondo, como el que queda entre las soldaduras de las piezas de metal o el que aparece en algunos árboles.


domingo 24 de mayo de 2009

Excerrar (se)

(Palabra y definición enviadas por Juan Ignacio Guarino)

(Verbo. Del latín ex = prefijo que indica privación y cello = cerrar)

Quedar atrapado del lado de afuera.

Hemos perdido la llave de la puerta de casa y, mientras esperamos la llegada del cerrajero, no tenemos la impresión de estar liberados, sino mas bien encarcelados en la calle. Lo mismo nos ocurre cuando, en un prolongado viaje en ómnibus, bajamos en una estación para ir al baño y, cuando volvemos, el vehículo se está yendo sin nosotros. A pesar de que nos han dejado en el mundo ancho y ajeno, sentimos que todo lo importante -nuestro equipaje y nuestro destino- se ha ido con el ómnibus.

sábado 23 de mayo de 2009

Uvilegio

(Palabra y definición enviadas por Ignacio Pérez Constanzó)

(Sustantivo. De lat. uva = uva y Sacrilegium = robo o violación del templo, o cosas y lugares sagrados)

Cualquier uso indebido y vil de la uva o sus partes componentes que implique una afrenta y desperdicio hacia ella y sus eximios usos.

Los tres mejores usos del fruto de la vid son, fuera de toda duda, el vino tinto, el vino rosado y el vino blanco. Hay otros usos menos dignos, como el jugo de uva, o la simple y estacional ingesta de uvas. Caen dentro de esta categoría de uvalegios el aceite de uva, el mosto, la mezcla indigna de la uva en otros usos -como con el jugo de naranja-, o como elemento dulcificador.

El caso de las uva pasa, o pasas de uva, es un caso muy discutido, ya que para algunos es un caso de flagrante uvalegio, mientras que para otros es un uso legítimo. No hay acuerdo unánime entre los especialistas sobre este caso.

jueves 21 de mayo de 2009

Acalacado,a

(Adjetivo. De calaca = expresión familiar por calavera)

Dícese de la persona cuyo rasgo facial más prominente es la silueta de su calavera.

El acalacado tiene los ojos hundidos, labios pequeños, nariz pequeña y pómulos salientes. En el movimiento de su mandíbula se puede adivinar, como en una radiografía, las coyunturas de los huesos.

miércoles 20 de mayo de 2009

Dos años y seis meses

¡Otro brindis!

Este es un caprichoversario que no quiero perderme.

Treinta y seis meses, setecientas noventa y cinco palabras, y seguimos sumando.

¡Salud!

martes 19 de mayo de 2009

Amnómero

(Sustantivo. De a = partícula negativa; mnéme = memoria y hémera = día)

Día del cual nada se recuerda.

Sólo las personas de memoria prodigiosa pueden recordar qué estaban haciendo exactamente el veintidós de mayo del año mil novecientos setenta y nueve. A menos que en esa fecha haya ocurrido algún acontecimiento importante, los sucesos de ese día se nos escurren y se pierden en la homogeneidad del olvido.
Por supuesto, no hace falta escarbar tan lejos en el tiempo. Apenas podremos recordar qué hacíamos hace un año si no nos auxiliaran ciertos tanteos inductivos.

A medida que avanzamos en la vida, los años desaparecen tras la compacta neblina de los amnómeros. Lo curioso es que, cuanto más viejos nos hacemos, recordamos con mayor lucidez sucesos detallados de nuestra primera infancia. Eso sí, ni por asomo podremos arriesgar la fecha exacta.

lunes 18 de mayo de 2009

Talludo,a

(Adjetivo. Voz malsonante. De talle)

Dícese de quien, sin ser necesariamente gordo o corpulento, sólo puede vestirse con ropas de gran talle.

Si bien "talludo" es un término que puede encontrarse definido en el diccionario de la Real Academia Española, allí la etimología es levemente distinta -proviene de talla, no de talle- y este significado no se recoge.

Usado para calificar a una mujer es especialmente insultante. El talludo no encaja con los estereotipos de vestimenta y, por una u otra razón, necesita talles especiales: o bien tiene los brazos muy largos, o la espalda demasiado ancha, o el trasero sumamente enchulenguizado. Ninguna prenda de las casas de ropa fashion le queda bien.

Existen personas que, ya sea por opción o por un mal asesoramiento de vestuario, utilizan ropa que les queda demasiado grande, y también pueden ser calificados de talludos.

jueves 14 de mayo de 2009

Paragoria

(Sustantivo. Del griego para = junto a y agoréuo = hablar)

Capacidad de emitir dos voces simultáneas.

No debe confundirse la paragoria con la ventriloquía. En la paragoria una persona es capaz de hablar como si fuese dos, utilizando para ello diferentes modulaciones del aparato fonador. Desde el punto de vista del receptor, el discurso pronunciado por un paragórico se escucha como emitido por dos personas, como si ambas hablaran a la vez, con voces distintas y con palabras diferentes.

Puede creerse que el ventrílocuo es, en realidad, un parágoro, pero esto no es cierto: el ventrílocuo no puede hablar simultáneamente con su voz normal y con su voz "surgida del vientre" (desde luego, esa voz no nace del vientre, como se explica aquí); debe hacerlo de manera sucesiva.

El parágoro podría decirnos dos discursos en el mismo momento en que una persona normal sólo pronunciaría uno. Para poder escuchar al parágoro, es necesario entrenar el oído en la paraudición.

Hemos limitado la noción de paragoria a dos discursos, pero en verdad el concepto admite que puedan ser muchos más: alguien que fuera capaz de aprovechar su canal fónico para decir muchas cosas a a la vez, podría tal vez decir muchos discursos en uno, o un largo discurso en un instante. Si las oraciones pudieran ser dichas no de manera sucesiva (sujeto, predicado), sino en forma simultánea (sujeto y predicado en un mismo instante de emisión), quizás ganaríamos mucho tiempo y la comunicación sería más eficaz.
Quizás no.

miércoles 13 de mayo de 2009

Onfaloquio

(Sustantivo. Del griego ónphalos = ombligo y del latín loquor = hablar)

Discurso en el cual el emisor se pone como ejemplo.

"Las personas decentes pagan sus impuestos. Yo, sin ir más lejos, fui a buscar mi informe de Rentas y no le debo nada a nadie": he aquí un onfaloquio. La referencia a la propia acción no agrega peso a la argumentación ya que se trata de un único y no paradigmático caso.
Otra forma de onfaloquio es aquella en la que se trata de argumentar una proposición general basándose en un único ejemplo: el propio: "Hay cada vez más inseguridad. A mí, por ejemplo, ayer me robaron la manguera del patio".

martes 12 de mayo de 2009

Indisoño,a

(Adjetivo. Del latín index = índice y signum = signo)

Dícese de quien señala algo con insistencia y con cierto enojo.

El indisoño no da indicaciones precisas; simplemente extiende su dedo índice y lo mueve repetidas veces para que lo entiendan. Pide que le alcancen "eso de ahí", que a él le parece tan evidente, y se enfurece cuando no le damos exactamente lo que quiere. Él cree que el solo acto de repetir la señal debe bastar para localizar cualquier cosa que se le ocurra. Otras veces, aun cuando es evidente lo que pide, el indisoño no deja de señalar y de decir "eso, eso, eso" de manera enojosa e innecesaria, pues la señal ya se ha comprendido.

Cuando miramos televisión, el indisoño nos dice "mirá eso", haciendo referencia a algo que le llama la atención y que nosotros -supuestamente- pasamos de largo. Si le decimos "no lo vi", él pide que retrocedamos la película y no dudará en poner su índice sobre la pantalla para señalar exactamente lo que quiere que veamos.

Los niños pequeños son indisoños por naturaleza. Pueden tironear del regazo de su madre diciendo "mirá, mirá, mirá eso" infinitas veces: no les importa que su madre ya se dio cuenta de que hay algo que debe mirar; creen que lo importante no es transmitir la información, sino lograr que el interlocutor ejecute una acción determinada.

lunes 11 de mayo de 2009

Escarrín

(De la interpretación de una palabra escrita con una caligrafía ilegible)

Palabra que no puede leerse debido a la mala caligrafía, y que admite varias interpretaciones o ninguna.

En una secuencia de texto escrita a mano, muchas veces aparecen garabatos incomprensibles que sólo pueden entenderse por el contexto o por la forma de cierto grafo. Sin embargo, cuando esa palabra permite más de una interpretación o cuando por el contexto no hay manera de interpretar la totalidad por culpa de esa palabra, estamos ante un escarrín.

Por lo general, los escarrines son relativamente aislados. Un texto hecho exclusivamente de escarrines quizás merezca otro nombre. La escritura inentendible de los médicos en sus recetas es parte de un estilo sistemático. El escarrín, por el contrario, si bien puede tener índices de frecuencia variable en un mismo texto, no debe ser la regla.

A veces los escarrines son tan inextricables que ni siquiera el autor puede entenderlos.

viernes 8 de mayo de 2009

Tupocolco

(Sustantivo. Del latín estupor = sorpresa y calco = pisar, pisotear)

Sensación de pisar algo blando, viscoso e inesperado.

La dureza del camino le imprime una regularidad a nuestros pasos, pero de vez en cuando se cruza una araña, una cucaracha o la deposición de un perro y sentimos una textura incongruente bajo nuestras suelas que nos causa repugnancia.
Pero no necesitamos que haya algo repulsivo para sentir tupocolco. Si pisamos una media, o un ovillo de lana, o una frutilla, tendremos una impresión similar: la vibrante resistencia de algo que se interpone entre el zapato y el suelo, transmitiéndonos asépticamente los crujidos de su destrucción a través de la media.

jueves 7 de mayo de 2009

Garcholindo

(Adjetivo masculino)

Hombre maduro y afable que seduce a mujeres de su edad con alguna anticuada habilidad práctica.

El garcholindo casi siempre trabaja de manera autónoma. Repara veletas, o arregla muñecas viejas, o sabe cómo arreglar un combinado, o fabrica gomina casera, o conoce el arte de la poesía de rima melosa, o pinta cuadros de ocasos y rústicos paisajes agrestes. Las señoras grandes sienten que el garcholindo es amoroso y admirable, y secretamente fantasean con pasar una romántica noche entre las herramientas de su taller.

Normalmente, el garcholindo es viudo, vive solo y se dedica casi de forma exclusiva a desarrollar la habilidad que lo hace famoso. Por lo general se baña poco, pero anda perfumado y con raídas ropas acpetablemente limpias.

martes 5 de mayo de 2009

Nona

(Sustantivo. Del latín non = no y no = nadar)

Sensación de que ya no se es capaz de hacer algo.

El nombre se deriva de la impresión que tiene un nadador cuando no ha nadado después de varios lustros o décadas. Se supone que en un caso así, el ex nadador siente temor e inseguridad si debe enfrentarse al agua. La nona, sin embargo, no puede sentirla quien jamás ha experimentado el contacto con el agua: es la conciencia del amplio tiempo en el que no se ha nadado la que provoca el temor. Quien nunca ha nadado puede tener otros temores, pero nunca nona.

Normalmente, esta sensación es sólo un natural resquemor.

Desde luego, la nona se aplica a una multitud de casos.

Existe una noción de nona que consiste en creer que ya no se está a la altura de seguir haciendo lo que se está haciendo actualmente. En este caso, no hay un largo intervalo de inactividad de por medio; hay una creciente sensación de que las acciones son menos efectivas y que los resultados ya no son satisfactorios.

Desde hace tiempo, he caído en nona con Exonario. ¿Ya no estoy a la altura de lo que quise hacer con este blog, o sólo se trata de una sensación momentánea?

lunes 4 de mayo de 2009

Debostación

(Sustantivo. De bosta y gusto)

Deseo de comer alimentos asquerosos.

La debostación ocurre cuando, ante la posibilidad de comer una buena comida, se prefiere algo horrendo, que está en los límites entre lo comestible y lo no comestible.
Por ejemplo, si ante la opción de un plato de ravioles con tuco se prefiere grasa cruda, pimienta pura o merdol, estamos ante un caso de debostación.

No debe confundirse la debostación con el deseo por comer la llamada "comida chatarra". Las hamburguesas y papas fritas todavía son "comida" en el sentido literal de la palabra. Tampoco debe confundirse la debostación con la pica: esta última consiste en el deseo de comer objetos no metabolizables, como yeso o metal. El que debosta desea, después de todo, algo que es comestible pero que en rigor no puede considerarse "comida".

jueves 30 de abril de 2009

Perjusia

(Sustantivo. Del latín per = con insistencia y iubeo = ordenar)

Excesiva organización de un evento.


Este término se aplica a reuniones sociales masivas.

Una reunión desorganizada puede ser desagradable. Sin embargo, determinar con precisión y detalle de cada instante del evento y sacrificar la espontaneidad y el azar pueden hacer que la reunión se convierta en un fiasco. Si en una fiesta de cumpleaños se programan los acontecimientos con cierta libertad y laxitud, es posible que las cosas se den de manera fluida, sin tropiezos y con calma. En cambio, si se programa con una precisión neurótica el horario de llegada de los invitados, los rituales del corte de torta, la cantidad de minutos que se tarda en cenar y comer el postre, la exacta música que debe escucharse y la correcta ubicación de los comensales, se corre el riesgo de que cualquier imprevisto ponga en riesgo la estabilidad de todo el evento: si los invitados se retrasan, el cronograma se destruye. Sin cronograma, los mozos -quienes reciben la neurótica orden de seguir el programa- no sabrán cuándo repartir los canapés y la orquesta se sentirá desconcertada si a las 23:42 no puede dar comienzo al baile, tal como se había dispuesto.

También hay perjusia en aquellas fiestas en las cuales, si bien no se pactan rígidamente los horarios, se establecen sin embargo tantas rutinas que todo se vuelve aburrido y exasperante. Si en un casamiento hay: un ritual para ingresar a la iglesia, un ritual para sentarse, un ritual para salir, otro ritual para acompañar al cortejo; otro ritual para ingresar al salón de fiestas, otro para sacarse fotos y otro para bailar el vals, es posible que los invitados sólo asistan por compromiso. Si después de la cena hay un show de salsa, otro de batucada, otro de música brasilera, un mago, un contador de chistes y parientes que dan largos y emotivos discursos, es de esperar que desde muy temprano todos quieran irse a dormir.

Hay dos tipos de personas que fomentan la perjusia: los neuróticos y los inexpertos. En ambos casos -el primero por perfil psicológico, el segundo por desconocimiento- se desea tener un excesivo control de la realidad por miedo al fracaso.

miércoles 29 de abril de 2009

Vorticario


(Sustantivo masculino. De vórtice.)

Vórtice de aire pequeño y controlado dentro del cual se pueden guardan objetos.

Parecería absurdo esconder joyas y otros objetos de valor en el ojo de un huracán. Sin embargo, si podemos controlar la tromba, si podemos darle una presión, una fuerza y una dirección determinadas, quizás pudiéramos lograr un centro de aire lo suficientemente seguro como para alojar en él, como en un escondite aéreo, las cosas de valor que deseamos conservar. El vorticario podría elevarse hasta la estratósfera, donde estaría a salvo de cualquier pariente cleptómano, y cuando necesitemos traerlo de vuelta podríamos "llamarlo" con algún aparato controlador de huracanes.

martes 28 de abril de 2009

Pericupio

(Sustantivo. Del latín aperio = abrir y cupido = deseo)

Tendencia de las cosas a abrirse o a permanecer abiertas.

A veces las personas sufren de morifendia y olvidan cerrar puertas, ventanas, frascos y cuentas bancarias. A veces, por más que nos esforzamos por cerrarlas, las cosas tienden a abrirse solas: una puerta desnivelada; la tapa de una gaseosa, la boca en un momento inoportuno. A veces permanecen abiertas aunque intentemos cerrarlas: una canilla que gotea incesantemente, o la cuenta de un banco que nos sigue devengando gastos administrativos a pesar de todos nuestros cronoclépticos trámites por cerrarla.

lunes 27 de abril de 2009

Pluscasi

(Adverbio. Del latín plus = más y casi = por poco menos de)

Por poco más.

El adverbio "casi" no contempla los casos en los cuales algo ocurre por poco, pero con una diferencia superior. Pensemos en el siguiente ejemplo:

A - ¿Has aprobado matemática? B - Casi apruebo. Saqué un seis con noventa y ocho. Por poco llego al siete.

En este caso, el "casi" indica que no se llegó. Pero no hay una palabra equivalente para el "llegué por poco, o con corta diferencia". Sería raro que el interlocutor B respondiera:

B - Casi apruebo. Saqué un siete con cinco centésimos. Llegué por poco al siete.
El "casi" de esta segunda respuesta es incorrecto. En su lugar, habría que utilizar la palabra aquí propuesta.

Pongamos otro ejemplo. El interlocutor A ha participado de un concurso cuyo primer premio era un automóvil, y cuyo segundo premio era un televisor. Si A gana por poco el televisor y por poco no gana el automóvil, puede decir que casi gana el automóvil, y que pluscasi ganó el televisor.

viernes 24 de abril de 2009

Pomelímera


(Sustantivo. Del griego pollús = muchos; mélos = melodía y móira = porción.)

Convivencia sucesiva y ordenada de una variedad de fragmentos de melodías de diferentes canciones en la mente.

A veces nos encontramos tarareando una canción. Luego de la primera estrofa, nos viene a la mente una porción de otra canción diferente y, cuando cantamos esa otra, nos viene una tercera. El primer estribillo de "La vida es un carnaval" puede disparar "Ya no eres mi bombón", y el final de la segunda estrofa podría hacernos recordar un fragmento de "La Cumparsita". Las canciones aparecen de manera sucesiva y ordenada: siempre en ese orden, siempre después de tal o cual nota. Como si nuestra mente interpretara que algunas canciones diferentes son en realidad partes de una misma canción, o como si un instante preciso de una melodía fuese una puerta mental que conduce indefectiblemente a otra melodía.

jueves 23 de abril de 2009

Tacholecia

(De tacho = cesto y del latín lectus = lecho)

Definición que no se condice con la etimología de la palabra que define.

En muchos casos es esperable que la etimología de una palabra reúna en sí una cierta porción de los significados que se encuentran analizados en la definición. Sin embargo, en algunos casos palabra y definición no se condicen y el origen del significado hay que rastrearlo en alguna arbitraria convención histórica refractaria a cualquier búsqueda etimológica.

La palabra "tacholecia", ¿es tacholécica?
- No se condice la etimología de la palabra con la definición (por lo tanto, es tacholécica), pero:
- Puede rastrearse su significado: ha sido creada a propósito, el día 23 de abril de 2009, para ejemplificar un caso de no-casación etimológica, para ser definida en Exonario. (Por lo tanto, tal vez no sea tacholécica)

miércoles 22 de abril de 2009

Depreber

(Verbo regular de 2ª conjugación. Del latín dis = oposición y praebeo = ofrecer)

Invitar u ofrecer algo para luego atenuar o negar la invitación.

Un amigo nos ofrece pasar las vacaciones en su casa de playa. Antes de que le contestemos, él mismo dice "Claro, habrá que ver si mi mujer está de acuerdo. Y no sé si tengo camas para todos. Bah, tiramos unos colchones... Uy, no, muchos colchones no se pueden tirar porque no hay espacio. Y la verdad es que los días vienen bastante feos para ir a la playa... Bueno, ¿qué me dicen?. ¿Vienen?"

martes 21 de abril de 2009

Bercleyo,a

(Adjetivo. De Berkeley, por George Berkeley, filósofo irlandés del siglo XVIII)

Dícese del mundo virtual que se rige con reglas similares o cercanas a las que postulaba Berkeley para el mundo real.

Según el pensador George Berkeley, los objetos sólo existen mientras son percibidos por un sujeto: si cesa la percepción del sujeto, todo el mundo desaparece.

Existen videojuegos que adoptan alguna variante de esta filosofía. En esos juegos, el mundo en el que se mueve el personaje principal se configura y reconfigura de acuerdo a la posición que ocupa ese personaje.
En el clásico juego Super Mario Bros, el personaje principal -Mario- se mueve a través de pantallas. El mundo que existe es el que se ve en la pantalla. Mario puede recoger una flor e irse. Pero luego, si vuelve a esa pantalla, la flor puede estar allí nuevamente. En otras palabras: el mundo no se comporta como autónomo; parece resurgir de manera idéntica cada vez que Mario avanza y retrocede por el recorrido: aun si Mario recogió un item, el item está nuevamente allí en el mismo lugar de la pantalla en donde ya no debería estar.
Los mundos bercleyos no tienen entropía: gracias a la reaparición continua de un mismo objeto, se puede intentar cumplir infinitas veces con una misión: basta con ir a la pantalla donde recogimos el item necesario, y ese item estará allí, esperándonos.

Conviene aclarar que un mundo bercleyo no debe ser, necesariamente un "Mundo de Berkeley" en todos los sentidos. En otras palabras, puede ser que un mundo bercleyo sólo en algún aspecto tome los postulados de Berkeley, y en otro aspecto, en cambio, se comporte como un mundo autónomo.

lunes 20 de abril de 2009

Deconti

(Adjetivo. De "da cuenta")

Dícese de la persona cuyas decisiones son productos de un repentino darse cuenta de algo importante.

El deconti no cambia de gustos, de costumbres o de opiniones simplemente porque sí: todos sus cambios son producto de una profunda revelación o de un inescrutable y prolongado proceso mental. Puede haber tenido el pelo largo durante décadas, pero un día "descubre" o "se da cuenta" de que "el pelo largo es para estúpidos" y se lo corta. A partir de ese instante tiene opiniones descalificadoras para con todo aquel que tiene el pelo largo y puede llegar a tratarlos de inmaduros o de seres inferiores.

A veces el deconti marca su diferencia con las expresiones "yo ya me di cuenta de que..." o "yo soy el único que se da cuenta de que...", queriendo destacar que su decisión marca un estadio superior de madurez o de inteligencia. "¿Seguís jugando al póker con tus amigos? No, yo ya me di cuenta de que los juegos de azar son en realidad un engaño". "¿Todavía seguís saliendo con la misma mujer? Por lo que veo, soy el único del grupo que se dio cuenta de que la monogamia es una pavada".

De más está decir que las "revelaciones" del deconti son banales: "Yo me di cuenta de que la literatura no era lo mío el día en que quise escribir dos palabras y no pude. Ahí me di cuenta de que estaba para otra cosa mejor". También puede verse que el deconti aprovecha su supuesta revelación para declarar que, gracias a ella, su vida está mejor encaminada o ahora conoce qué cosas son buenas. Pero basta con que pase un corto tiempo para que el deconti tenga otra revelación, muchas veces en sentido contrario al de la revelación anterior. Entonces se da cuenta de que son estúpidos los que se dan cuenta de que dejarse el pelo largo es para estúpidos, y vuelve a dejarse el pelo largo, a jugar al póker o a violar huérfanas.

domingo 19 de abril de 2009

Allanuramiento


(Definición y término enviados por Julio David Auster)

(m., abstr., de llanura, con pref. a-):

Trastorno que sufren aquellos que habitan zonas de altura muy elevada, que se manifiesta cuando se encuentran a nivel del mar y deben efectuar prestaciones físicas de alto rendimiento.

Aquellos que bajan desde los 4.000 m de altura (o más) sufren fenómenos de adaptación cuando se encuentran en zonas bajas. Contrariamente a lo que ocurre en el caso del apunamiento, en el que a los hipócolas (habitantes de zonas bajas) les falta el aire y se sienten incapaces de correr, los hipércolas (habitantes de zonas altas) muestran un exceso de energía y una velocidad extrema en todas sus reacciones. No es raro que, jugando al fútbol, por ejemplo, estas personas desfonden una red al patear al arco o que salgan disparados por la línea de fondo sin darse por enterados de que dicho arco existe.

viernes 17 de abril de 2009

Propóndico,a

(Adjetivo. Del latín pro = delante, en favor de y pondere = pesar, sopesar)

Persona que interpreta cada frase como si expresara una preocupación, una queja o un lamento.

Usted le dice al propóndico: "Mirá cómo llueve". Él responde: "No te preocupes, vas a ver que dentro de un rato deja de llover".
Usted expresa: "Me quiero comprar una camisa". El propóndico acota: "Tranquilo, tranquilo, vas a ver que te la vas poder comprar".
Usted anuncia "Se me manchó la camisa". Su interlocutor expresa: "Eh, viejo, te quejás por todo. Te vivís lamentando"

Usted puede expresar que la noche anterior tuvo un dolorcito en el estómago y el propóndico lo acusará de hipocondríaco: "No, Pedro, no tenés cáncer. Quedate tranquilo".

Los anuncios que usted hacía sólo intentaban transmitir una información, sin énfasis ni marcas. Sin embargo, el propóndico se empeña en no entender su propósito e interpretar sus emisiones como si fueran gimoteos propios de quien se ahoga en un vaso de agua.
El propóndico es incapaz de tener empatía con sus interlocutores y rápidamente se vuelve una persona a quien nadie le puede confiar sus confidencias.

jueves 16 de abril de 2009

Extrecanor

(Sustantivo. Del latín extremus = último y canorus = sonoro)

Último grito o sonido vocal que realiza una persona que muere violentamente y que es consciente de la muerte inminente.

Quien se estrella con su automóvil grita; un segundo después del impacto quizás intente balbucear o gemir y finalmente muere. Ese último gemido -o esa última sucesión de sonidos finales- son los extrecanores.

De acuerdo al tipo de muerte, el extrecanor difiere. El que cae de una gran altura tal vez sólo grite, o diga algún juramento final. El ahorcado hace un ronquido fuerte y desagradable; el decapitado puede hablar y articular palabras un par de segundos después de que su cabeza ha sido cortada.

Aun en los casos en que la muerte no sea violenta, se puede hablar de un extrecanor en el último estertor. Sin embargo, la inminencia de algo violento y definitivo es esencial para este concepto.

miércoles 15 de abril de 2009

Copoliprato

(Sustantivo y adjetivo. Del griego copros = excremento; pollys = muchos y pragma = acción)

Objeto que tiene dos o más funciones no complementarias o incluso contradictorias.

Un reloj con cafetera; un rallador de queso con teléfono y bolígrafo; un llavero con termómetro, vaso y radio; un abrelatas que es también un bote, un lavarropas, un ropero y una plancha: todos estos son ejemplos de coplipratos.

Cuando las funciones del objeto son complementarias, el objeto se llama simplemente poliprato. Un ejemplo: teléfono celular que posee linterna.

La diferencia entre la copolipracia y la polipracia se basa en el concepto de "función complementaria". ¿Qué significa aquí la presencia o la ausencia de esta complementariedad? Establezcamos que la "funcionalidad complementaria" significa el aprovechamiento de la propia estructura del objeto. Por ejemplo, es parte de la "función complementaria" de un teléfono que, gracias a la energía que dispone, se pueda utilizar una parte de esa energía como linterna. Como puede verse, simplemente se encauza una funcionalidad dentro de otra. Ese es el caso del objeto poliprato.
¿Qué ocurre con el objeto copoliprato? Justamente todo lo contrario. La estructura del reloj no se puede aprovechar para incorporarle la estructura de una cafetera; más bien se trata de dos estructuras diferentes que han sido implementadas en una misma materia, generando la monstruosa unión de dos esencias inconciliables.

(El reloj - mesa que ilustra esta definición, ¿es copoliprato, o simplemente poliprato?)

martes 14 de abril de 2009

Merdol

(Sustantivo. De mierda)

Pasta semilíquida homogénea formada a base de agua, papel, harina y excrementos que se utiliza como pegamento o como base para moldear artesanías.

Los ingredientes del merdol pueden variar: hay merdol sin harina ni papel -sólo agua y excrementos-, y merdol con solventes.
Cuando el merdol se seca y endurece, se convierte en mercilla.
Si se mantiene húmedo durante un cierto tiempo, los excrementos fermentan y forman una bebida, la merdolina.

lunes 13 de abril de 2009

Ercondro, a

(Adjetivo. Del griego erxomai = ir y ndrón = árbol)

Dícese de quien pierde el objetivo de su discurso y se focaliza en algún detalle puntual y accesorio.

Esta definición y su término corresponden a lo que mienta la expresión "irse por las ramas". El ercondro no atiende a la urgencia o la premura con la que se le solicita una explicación o una información. "Usted busca la manguera contra incendios -dice el ercondro, interceptando a un bombero en mitad de una emergencia- ; la manguera está en el cuarto de la limpieza. En ese cuarto hay una escoba que barrió la cubierta del Titanic una noche antes de hundirse. Dicen que la limpieza fue perfecta y que el marinero que usó esa escoba se salvó pero curiosamente nunca más anduvo en barco ni barrió. ¡A que no se imagina cómo conseguimos esa escoba!"

A veces el ercondro es un detroloquista.

viernes 10 de abril de 2009

Homofotocolobolofobócrono, a

(Adj. Del griego homoios = igual; photos = luz; kólon = miembro; bólos = arrojador; fóbos = temor y cronos = tiempo)

Dícese de la persona a quien le disgusta presenciar fotografías -en las que aparece ella misma, más joven- que han perdido la luminosidad y se han vuelto homogéneamente amarillentas por el paso del tiempo.

El homofotocolobolofobócrono ve esas fotografías con una nostalgia neblinosa; se ve a sí mismo más joven, pero también más borroso: el papel deslucido corre la misma suerte que la memoria. Deja de ser un reflejo fiel de un instante y se convierte en terreno de conjeturas laxas, apenas probables, casi irreales. Las imágenes amarillentas de los que hemos sido -como miembros de un pasado perdido y de un futuro venturoso que nunca llegó- son los testimonios raídos, imperfectos y silenciosos de esa nada sombría de lo que ya no está: la juventud, el paisaje de la infancia, la mascota que murió hace veinte años, los amigos aun con guardapolvos, la esperanza dichosa de algún día crecer y ser adulto.



(¿Será este el adjetivo más largo de la lengua española?)

jueves 9 de abril de 2009

Escotícono

(Sustantivo. Del griego skotóma = oscuridad y eikones = imagen)

1. Aparición de imágenes vívidas e iluminadas en plena oscuridad.

Un escotícono puede ser algún fenómeno metafísico, paranormal o inusitado -como la aparición de un ser sobrenatural precedido por flores de gazol, o una builgoña- , o bien una alucinación provocada por una indebida excitación de la retina.
Los escotíconos no se dejan ver por una luminosidad propia; mas bien parecen iluminados. Como si una luz -desde arriba, desde abajo o desde atrás- los estuviese enfocando. De modo que el escotícono consiste, al menos, en dos cosas: la aparición de una imagen, y la fuente de luz que ilumina a la imagen.

2. Visión de imágenes en una porción del ojo en la cual se sufre un escotoma.

Un escotoma se caracteriza por una zona circunscrita de pérdida de visión, debido a una lesión en la retina. Se trata de una ceguera parcial y localizada, en la cual una parte de la retina no percibe imágenes y, por lo tanto, desde cierto ángulo no se puede ver.
Un escotícono consiste en la visión de imágenes -a veces inconexas y contradictorias- en la zona donde se tiene el escotoma. En otros términos, el escotícono es la reducción al absurdo del escotoma: en lugar de que el escotoma consista en no ver, mas bien consiste en ver cosas que no están , pero sólo con una porción del ojo afectado de escotoma. Como si en un televisor que tiene algunos píxeles rotos se pudiera ver otro canal precisamente a través de esos píxeles rotos.

(La foto muestra un escotoma. Imagine el lector que un escotícono fuera una imagen que ocupa ese lugar ciego y sombrío del centro)

¿Es una contradicción ver un escotícono dentro de un escófeno?

miércoles 8 de abril de 2009

Feregrinar

(Verbo. Del latín fera = fiera y ager = lugar agreste y salvaje. Adjetivo: feregrino, a)

Correr en cuatro patas desnudo por el campo.

El feregrino se comporta como un animal; desoye la civilidad con la que fue criado y sacude sus sentidos. Se siente vital, libre, liviano y sin pensamientos. Siente como nunca la agudeza de su olfato, y la sangre tumultuosa corre en sus venas llenas de instinto. Es una fuerza indómita que sólo desea correr, desgarrar, engullir y fornicar.

Existe una subespecie del feregrino que sólo mora en las ciudades y practica la feregrinación en su propia casa, encerrado en un baño o en una habitación oscura. En el caso más patético, este sucedáneo de feregrino sale desnudo por la ciudad sólo para provocar a los transeúntes. Ese no es un auténtico feregrino; su nombre es ferinardo (Del latín ferinus = relativo a la fiera). El ferinardo no se siente libre ni vivo; es un hombre solitario y sociópata que sólo desea ser amado, deseado, apaleado o baleado.

Donde se conjugan pensamiento, temor, palabras y desnudez, encontramos ferinardos.
Donde hay vitalidad, aire libre, espacios agrestes, gruñidos y desnudez, encontramos feregrinos.

martes 7 de abril de 2009

Cafiasporro

(Sustantivo masculino. De cafiaspirina y porro)

Sustancia o combinación de sustancias con efectos contradictorios.

El cafiasporro puede ser un preparado que se consume de una sola vez -por ejemplo, en una bebida-, o una serie de sustancias que se consumen de manera sucesiva.
Un sedante con café; un té de floripondio junto a un antialucinógeno; una pastilla de carbón junto a un purgante; un Sertal seguido de una parrillada completa; un vaso de agua con balurdo: estos son ejemplos de cafiasporro.

Es curioso que, muchas veces, la contradicción de efectos produce un tercer efecto inesperado, indeseable e impredecible. Por ejemplo, la combinación de un sedante con un euforizante puede provocar dolores de cabeza, inmovilización de piernas o remembranzas de hechos dolorosos y tristes.

La denominación "cafiasporro" se da cuando la contradicción de los efectos, si bien puede ser muy molesta durante un tiempo, no deja secuelas demasiado pronunciadas.

El "efecto cafiasporro" a veces es deseado y otras veces ocurre por distracción o negligencia.

lunes 6 de abril de 2009

Nefascordio

(Verbo. De nefastus = impío, maldito y cordis = corazón, afecto. Verbo: nefascordiar)

Historia en primera persona que busca admiración a partir de una desgracia o una decisión estúpida.

Cuando llega la sobremesa, o cuando una reunión se vuelve prolongada, ya no quedan hazañas o aventuras heroicas para contar. En ese punto, comienza el tiempo de nefascordiar: los invitados compiten para ver quién cuenta la mejor historia que lo hace quedar como un pobre desgraciado o un imbécil. Es muy común que se elaboren contrapuntos de nefascordios: los invitados compiten para ver a quién le ha ocurrido el hecho más desgraciado o quién ha tomado la decisión más irracional. El nefascordio normalmente comienza con la frase: "No sabés lo que me pasó a mí". Ejemplos: El invitado A dice "Ayer me crucé con una persona que me miraba feo. Le pregunté por qué me miraba y me empezó a golpear. No sabés cuánto me golpeó. Lo quería esquivar y no podía. Se juntó gente a mi alrededor y se reía. En mitad de la pelea se me cayeron los pantalones". El invitado B agrega: "¿Y lo que me pasó a mí? No tenés idea. Fui a cobrar el sueldo y tuve un pálpito. Me metí en el casino y lo jugué todo. Perdí. Entonces pedí un préstamo para recuperar el dinero perdido. Volví a perder. Entonces saqué dinero de la empresa para recuperar todo. Volví a perder". El invitado C intenta levantar su apuesta: "¡Y si yo te contara! Me caí en una escalera mecánica de un shopping y cuando llegué arriba el borde de la escalera me agarró el cachete del culo! La escalera se trabó. Hubo que llamar a una ambulancia. Todos se reían"

sábado 4 de abril de 2009

Fotoyopando

(Palabra y definición enviadas por Julio David Auster)

(Mejor que photoshopando. De Photoshop con terminación "ando, a" propia del gerundivo latino, "que debe ser sometido al Photoshop")

Dícese de todo aquel que ya no resiste una foto sin retoques.

Una persona fotoyopanda puede haber sido, en sus tiempos, muy chiflanda, pero el tiempo ha pasado y entre las arrugas y los efectos de don Isaac Newton y su gravedad, ya resulta inexcusable, si es que le interesa conservar su imagen consagrada, que la informática salga en su ayuda con su bisturí virtual.

Ejemplos de uso:
–Jorgelina, ¿no te das cuenta de lo fotoyopanda que estás? No te salva ni el Dr. 90210.
–Ese político ya está fotoyopando. No hay otra manera de tapar tantas canas sin que se note a dos cuadras.

jueves 2 de abril de 2009

Gatojayjay

(Sustantivo y adjetivo masculino. De gato y jota, y ésta de pija = pene)

Hombre que imposta la voz y se comporta de manera sensual cuando se encuentra frente a un grupo de mujeres.

El gatojayjay se hace el "especial" cuando se encuentra con cualquier mujer que le resulte ligeramente atractiva: habla con voz gruesa, hace chistecitos con doble sentido y, si hubiere algún otro hombre presente que pudiera verse como competidor, hará un patético juego de rivalidades retóricas: lo pondrá en aprietos con algún cómico acertijo y tratará de generar una íntima complicidad con las mujeres. Si puede, hará quedar mal al resto de los hombres contando alguna historia vergonzosa o anticipando cierta información como "vos no te hagas el vivo que tenés novia", con lo cual pretende dejar fuera del juego de seducción a otro hombre presente. Este término se aplica sólo al hombre heterosexual.

Puntualmente, el adjetivo "gatojayjay" hace referencia a la pose seductora, no tanto al hecho de que el gatojayjay, además de seducir, pretende dejar fuera del juego al resto de los supuestos competidores. Conviene aclarar que muchas veces esos rivales están en la imaginación del gatojayjay.

miércoles 1 de abril de 2009

Huicar

(Verbo. Mejor que weekar. Del inglés week = semana. Sustantivo = huiqueo)

Realizar actividades que son propias de los días hábiles.

Los domingos y los feriados tienen una "marca" especial. Durante esos días, no podemos hacer ciertas cosas que sí son posibles cualquier otra jornada de la semana y que conforman nuestro rutinario huiqueo. Si a la salida del trabajo hacemos trámites en el banco y luego tomamos una merienda en un bar, todas esas actividades son parte del huiqueo. Con justa razón, si alguien nos encuentra en ese bar durante el fin de semana, podría preguntarnos: "¿qué hacés, huicando un día domingo?".

Podrá observarse que uno puede huicar durante los días feriado. Eso pasa cuando se toman horas extras en el trabajo o cuando, por alguna extraña excepción burocrática, puede realizar trámites que son propios de los días de semana: "Ayer domingo estuvo abierta la oficina del registro nacional de las personas, y pude retirar el documento".

Cuando uno huiquea en un día feriado tiene un -a vececs delicioso- sentimiento de contrariedad. Los días feriado suelen estar acompañados de un "espíritu de feriado": los negocios están cerrados; la gente transita menos y va con poco apuro. El que huiquea percibe ese "espíritu" desde afuera, sin participar y quizás con algo de nostalgia.

Son parte del huiqueo ciertas actividades domésticas y personales. Afeitarse, vestirse con traje y corbata, arreglarse el cabello, pintarse los labios e incluso bañarse pueden ser parte del huiqueo.

martes 31 de marzo de 2009

Seudomodoxa

(Sustantivo. Del griego pseudos = falso; homoios = igual y doxa = creencia)

Creencia errónea según la cual, a pesar de las aparentes divergencias, en el fondo se está de acuerdo en los mismos puntos.

"Hay que lograr la paz mundial", afirma A, convencido. B lo escucha y dice "Opino igual que usted. Hay que matar a todos los árabes. Una vez que hagamos esto, lograremos la paz mundial". Resulta evidente que A y B no opinan lo mismo; sin embargo B -quien utiliza la seudomodoxa- introduce la noción del 'acuerdo en lo sustancial' para que su terrible afirmación tenga visos de ser aceptable. "Con educación y trabajo lograremos, lentamente, y a lo largo de varias generaciones, mejorar la calidad de vida y disminuir la delincuencia", dice A. "Sí, claro, hay que instaurar la pena de muerte, vigilar a los pobres e imponer la ley marcial en las villas; así aumenta la calidad de vida de la gente bien y pueden educar a sus hijos gracias al fruto de su trabajo. Opinamos lo mismo".

El partidario de la seudomodoxa cree que las intenciones humanas son idénticas, pero lo que falla es el resultado de la acción. "En el fondo, Mahatma Gandhi y Hitler pensaban lo mismo", puede decir. O bien: "Los ateos y los cristianos, en realidad, creen en lo mismo". Sospecha que hay una mente universal común, con creencias universales; y si algo aparenta ser muy diferente es porque los hombres son débiles o porque tienen mala suerte. No cree que haya opiniones irreconciliablemente malas ni acciones perversas; supuestamente, todos desean actuar bien pero terminan haciendo las cosas mal por una simple cuestión de hermenéutica, de falta de fortaleza y azar.

lunes 30 de marzo de 2009

Teleutodoxia

(Sustantivo. Del griego teleuton = final y doxa = creencia. Adjetivo: teleutodoxástico,a)

Creencia según la cual algunos arbitrarios hechos actuales indican el final de los tiempos.

La teleutodoxia es un caso de miopía histórica con tintes apocalípticos. Quien profiere una teleutodoxia cree que ciertos hechos del mundo nunca antes habían ocurrido y, a partir de esa creencia sesgada, supone que se acerca el fin del mundo. "Antes no había tantos robos", dice el teleutodoxástico, sugestionado por una supuesta ola delictiva que difunden por los noticieros. Él compara la situación actual con los años de su infancia, y supone que antes no había robos, ni asesinatos, ni violaciones o que, si los había, eran hechos aislados y "nunca tan cruentos". "El ladrón, antes, tenía códigos. Hoy ya nadie te respeta". El teleutodoxástico agrega otros supuestos hechos para dar fuerza a su hipótesis de que el universo se termina: si hace calor, vaticina que es indicio del calentamiento global y jura que "jamás hizo tanto calor como ahora". Si viene tormenta, está convencido de que esa tormenta es "peor" que las tormentas de antaño. En este punto, él se comporta no solo como un ignorante de la historia local o regional, sino como un ignorante de su propia historia: no recuerda que en su infancia, una vez, hubo que supender las clases por las altas temperaturas, y olvida que su padre murió en una tormenta terrible durante su adolescencia, alcanzado a la vez por un rayo, un huracán y y una gran piedra de granizo.

Conviene aclarar que el teleutodoxástico nunca posee una teoría sistemática acerca del fin del mundo; su convicción apocalíptica es producto de una tibia paranoia. Él cree que toda novedad -científica, artística, social o natural- le indica la cercana presencia del fin del mundo: el nacimiento de un becerro con dos cabezas; la creación de alimentos transgénicos, la disminución de la capa de ozono, los divorcios, las pinturas abstractas hechas por caballos, la inflación, las guerras, la invasión de mosquitos, una sequía, los niños que piden dinero por la calle, los floggers o un aumento en las estadísticas de adultos paranoicos. Su único y endeble argumento es: "Antes esto no pasaba". De la -casi siempre errónea- novedad infiere el carácter extremo de la situación, y de allí la imposibilidad de que el mundo se siga manteniendo en pie.

El teleutodoxástico es un cristiano a quien lo han sugestionado las clases de catecismo de su infancia.

sábado 28 de marzo de 2009

Gúglico,a

(Término y definición enviados por Julio David Auster)

(adj., mejor que googlico, a; de Google (R))

Aplícase a la memoria increíble que tienen algunas personas que les permite recordar una multitud de datos que a los demás mortales se les escapa.

Una persona con memoria gúglica no solo no necesita consultar ningún tipo de agenda para recordar los números de teléfono de doscientas personas o más, sino que también recuerda muchísimos detalles de la vida de los demás.
Ejemplo:

El escritor novel YZ se encuentra con un amigo, ZW, que es crítico literario (y tiene una memoria gúglica ) y le dice:
-Estoy escribiendo un ensayo sobre la vinculación literaria entre Kafka y Cervantes. Hasta ahora no se le había ocurrido a nadie.
-No creas, la semana pasada encontré en Wikipedia un artículo en checo y otro en alemán que hablaban justamente de eso. Parece que hubo un simposio en Praga donde se trató ese asunto. Todos los diarios checos publicaron una cantidad de artículos sobre el tema.
Vos sabés que en Europa Central sienten adoración por Cervantes.

Otro más:

Un compositor se encuentra con un pianista (el gúglico de turno) y le dice:
-¿Qué te parece este Lied que compuse?
-Es muy lindo, me resulta parecidísimo a uno de los Rückert-Lieder que compuso Gustav Mahler a principios del siglo pasado. Me imagino que se te debe haber cruzado por la mente cuando lo compusiste.

Último ejemplo:

El Sr. XY (poseedor de una memoria gúglica) se encuentra con su hermana, la Srta. XX. Ella está llorando y él le pregunta qué le pasa. Ella le contesta:
-Me peleé con mi novio. Estoy muy desilusionada. Vos sabés que este era el primer novio que yo tuve.
-Bueno, en realidad era el quinto, no el primero. Ya pasaron cinco años, dos meses y tres días desde que te peleaste con el primero.
-Sí, bueno pero el primero en serio era este último...
-Y si me apurás un poco, te voy a decir que hubo otros tres que no se animaron, o sea que ya habrían podido ser ocho.

viernes 27 de marzo de 2009

Datiperse

(Adj. No cambia de desinencia en el masculino. Del latín dare = dar y permisio = permiso)

Dícese de quien adopta la actitud de quien concede un permiso para algo, aun cuando no le corresponda dar permisos.

El datiperse escucha los proyectos ajenos y juzga si deben realizarse o no. "Me voy a comprar un auto", dice un ingenuo interlocutor. El datiperse se siente en la obligación de sopesar ese enunciado y, en vez de entenderlo como la afirmación de un hecho, cree que su interlocutor le está pidiendo un consejo. "Está bien, comprátelo", suelta, como si tuviese algún poder de impedirlo o como si él fuese el magnánimo donador del dinero para hacer esa transacción. "No, no te lo comprás", dice, si su evaluación es negativa.

Al datiperse no se le pueden dar noticias acerca de nuestros emprendimientos. Jamás dirá "te felicito" o "me alegro". En lugar de eso, se pondrá a examinar los problemas que sobrevendrán si llevamos a cabo lo que nos proponemos; sopesará las posibles motivaciones y los alcances de nuestras acciones -como si nosotros mismos no hubiésemos hecho eso antes de decidir actuar-, y luego soltará su conclusión con el aplomo de quien da un veredicto inapelable. "Está bien, andá a Mar del Plata de vacaciones. Sí, está bien", dice, cuando se entera de que hace meses que uno planea un viaje.

Lo más nefasto del datiperse es que, cuando examina en voz alta las posibilidades y las motivaciones, lo hace de una manera superficial y ofreciendo una caricatura de nuestras actitudes. "Ah, te querés ir a Mar del Plata. Claro, me imagino. Habrás dicho "uy, qué linda la playa", habrás sacado un crédito para alquilar una casita, te habrás comprado la malla.... Está bien, andá, te va a hacer bien el sol y el casino". Fotequérico y catatecto, el datiperse es un personaje soberbio y resentido que se contenta con remedar un forzado espacio de poder en lugar de actuar, escuchar, callarse y dejar actuar.

jueves 26 de marzo de 2009

Sungalunga

(Adj. No cambia de forma en femenino o masculino. De sunga y del italiano lungo,a= largo.)

Dícese de quien utiliza una prenda ceñida que resalta de manera exagerada alguna prominencia del cuerpo.

El sungalunga posee unos bíceps desproporcionadamente grandes y pretende exhibirlos bajo una delgadísima, apretada y sugerente remera. Pero no se da cuenta de que la remera subraya demasiado algo que ya de por sí se puede ver como exagerado. Una mujer puede ser sungalunga si tiene senos o trasero grandes, y pretende remarcar esa desproporción con alguna prenda que resalte los senos o el trasero.
El término, sin duda, se aplica en primer lugar al hombre que posee un destacado órgano sexual y quiere remarcar su prominencia con una sunga.

El acto del sungalunga es frívolo. Sin embargo, el concepto que lo anima tiene cierta complejidad y se basa en un juego de resaltamientos a partir de lo ocultado: ocultar para resaltar. Es verdad que el sungalunga, por lo general, no se da cuenta del juego que juega y cree que es más sexy gracias a su fingido ocultamiento.

Término relacionado: machorongo.

miércoles 25 de marzo de 2009

Dolodoro

(Sust. Del griego dólos = trampa y dóron = regalo)

Objeto dado en donación por un tiempo.

El que hace un regalo o una donación jamás pretenderá que le devuelvan lo donado, a menos que haya expresado su voluntad de prestar en vez de regalar.
Sin embargo, hay un resquicio intermedio entre el regalar y el prestar. Hay ciertos bienes que pueden donarse por un tiempo. Si un vecino que se fue de viaje nos pide que le cuidemos la casa durante una semana, y a cambio nos ofrece que saquemos comida de su freezer para cocinar durante esa semana, nos habrá regalado el contenido de dicho freezer siempre y cuando lo consumamos dentro de ese periodo: su pago es un dolodoro.
En el ejemplo anterior, el dolodoro es producto de la buena voluntad y por lo general se puede negociar. En cambio, las empresas de servicios ofrecen maliciosos y poco convenientes dolodoros: "Si comprás un teléfono móvil, te regalamos seiscientos pesos en llamadas y mil mensajes de textos para hablar con quien quieras durante dos días". En este ejemplo, como se verá, hay un regalo tramposo con una fecha de caducidad demasiado estricta. En rigor no hay regalo y tampoco hay préstamo: se trata de un inequívoco dolodoro.

martes 24 de marzo de 2009

Prominonizar

(Sust. Del latín pro = en lugar de y minuo = disminuir e -izar = terminación de infinitivo)

Aplicar erróneamente un diminutivo por proyección de una característica ajena.

A veces le hablamos a un bebé y decimos "qué lindas manitos, qué orejitas pequeñitas, qué ojitos chiquitos". Otras veces, por una proyección equivocada, decimos "El bebé me agarró las manitos", y en ese caso nos aplicamos nosotros el diminutivo que debía aplicársele al bebé. Cada vez que cometemos este error estamos prominonizando.

domingo 22 de marzo de 2009

Gigántulo,a

(Adj. Del latín gigas = gigante y -ulum = terminación de diminutivo)

1. Gigante pequeño.

Un gigántulo tiene estatura y contexturas pequeñas. Su esencia parece contradictoria, aunque no hay paradoja en ser un gigante pequeño.

Durante los años '50 del siglo XX, un gran filósofo llamado Willard Quine estableció que no existen definiciones inquebrantables. "Gigante = persona de tamaño enorme" no es un enunciado necesario y analítico. Si se establecieran ciertos cambios semánticos en el concepto de "gigante", habría lugar para incluir en su definición precisamente aquello que parece contradecirlo.

¿Podría el agua no estar compuesta por H2O? (El agua que consumimos, después de todo, contiene otros elementos -impurezas, nitritos, nitratos, amonio, calcio, magnesio, fosfato- y sin embargo insistimos en llamarla "agua"). ¿Puede un gigante ser pequeño? Basta con descubrir que ciertos enanos, en realidad, son esencialmente gigantes que no crecieron lo suficiente para que tengamos un gigántulo. Paralelamente, quizás algunos gigantes parezcan gigantes, pero tal vez sean enanos con gigantismo. No debe confundirse al gigántulo con el enano, ni al gigante con el enanón.

2. Persona de gran porte y gran altura, pero con apariencia de niño o de enano.

A veces las proporciones corporales y faciales de las personas parecen contener alguna clase de oxímoron.

jueves 19 de marzo de 2009

Agayuspín / Egueyuspón

(Sustantivo. Idiotismo. Derivado de la malinterpretación de la letra de una canción de Abba, I have a dream, en el verso donde dice "I have a dream, a song to sing". Cuando tenía cuatro años, en 1978, esa canción esaba de moda y asocio mi malinterpretación con el hecho de que mi padre se había ido a trabajar a Zapala, en la provincia de Neuquén. Mi madre, mi hermano y yo fuimos a visitarlo durante las vacaciones de invierno y nos quedamos en un hotel que me parecía majestuoso, muy similar al hotel de la película El Resplandor. En el gigantesco comedor del hotel, a través de la música funcional, Abba repetía una y otra vez agayuspín egueyuspón. Una noche, mientras todos dormíamos en la habitación, me escapé y caminé por el pasillo del hotel hasta llegar al comedor en penumbras. A pesar de la oscuridad, se escuchaba la incongruente música funcional, eternamente encendida, que repetía: agayuspín egueyuspón. Ahora asocio a la canción de Abba con el terror pastoso que me transmitía no sólo la oscuridad, el frío, el viento andino silbando por entre las cortinas, la soledad en un lugar oscuro y solitario, sino también la incongruencia de ese sonido angelical, tibio, diurno e inofensivo. Como si la canción fingiera ser inocente durante el día, pero durante la noche se aliaba con los sigilosos escondrijos de la penumbra helada)

Terror provocado por la conjunción incoherente de ciertos elementos que, tomados uno por uno, no provocan miedo.

Los agayuspines (o egueyuspones) provocan un escalofrío en la espalda precisamente por la incongruencia de que ciertas cosas estén cumpliendo un rol transfigurado y absurdo. En un basural pueden encontrarse muchas cosas. Pero nos provocará un agayuspín hallar un muñeco a pilas que esté funcionando solo, mutilado, moviéndose sólo porque las pilas conservan algo de energía. A veces, una nota ligeramente incoherente o disonante en una canción, o la repentina aparición del propio rostro frente al espejo, con una expresión desconocida, pueden provocar el agayuspín.

miércoles 18 de marzo de 2009

Mortanamón

(Sustantivo y adjetivo. De la expresión inglesa "more than a month" = más de un mes)

Dícese del problema o la circunstancia que se extiende y se dilata durante más de un mes.

Usted tiene que arreglar una pérdida en el baño. Llama a un plomero; el plomero avisa que no puede ir a su casa el día que habían acordado. Él propone otro encuentro, pero esta vez a usted no le conviene. Decide llamar a otro plomero. Este último va a su casa y le hace un presupuesto. Usted está de acuerdo con que comience cuanto antes, pero él necesita unos materiales -tal vez algún tipo de caño- que no son fáciles de conseguir. Él dice que, en cuanto consiga los materiales, lo llama. Pasan los días, y no recibe el llamado. Usted trata de comunicarse con él, pero parece que el hombre tiene problemas en su familia y no está en condiciones de atenderlo. A usted, por otra parte, le surgen unos cuantos inconvenientes y ya deja de preocuparse por la pérdida: todo el asunto se ha convertido en un mortanamón.

La pata rota de la mesa; el extraño ruidito que hace el auto cuando arranca; la necesidad de cumplir con el posteo en un blog o la menstruación que no llega cuando debiera, son otros tantos ejemplos de mortanamones.

Cualquier asunto que queda pendiente y traspapelado entre otros asuntos más urgentes, es un mortanamón. Sabemos que tarde o temprano hay que enfrentarlo y darle una solución. Sin embargo, el mortanamón tiene una curiosa proppiedad: podemos olvidarlo fácilmente mientras el problema no esté presente con toda su fuerza. Mientras tanto, el mortanamón está allí a la espera, pendiente no sólo de nuestra voluntad sino también de una improbable y milagrosa conjunción de voluntades magistralmente coordinadas.
Un imperio se derrumba por la agobiante acumulación de mortanamones, más que por invasiones foráneas.

martes 17 de marzo de 2009

Miticoda

(Sustantivo. Del latín mitis = suave y coda = cola)

Frase final de una emisión que pretende suavizar o justificar un insulto, una ofensa o una crítica denigrante y prejuiciosa.

"Te lo digo con onda", "Te lo digo en el buen sentido" o el más aplomado "Es una crítica constructiva" son remates de emisiones que se utilizan para quitar peso a una frase o a un discurso terrible. "Carlitos, sos un negro de mierda. Pero 'negro de mierda' en el buen sentido te lo digo". "Mirá, Marcela, a mí me da un poco de impresión la ortodoncia que usás. Es una crítica constructiva". "José, sos un imbécil a cuerda. Con onda te lo digo".

A veces la miticoda viene acompañada del imperativo: "No te ofendas, pero...". Curiosamente, el que realiza la miticoda exhibe su deseo de no ofender, aunque en la emisión principal parece haber tenido esa intención sin tapujos. "Me causás repugnancia. Te veo y me dan ganas de matarte. No te soporto y me parecés la persona más fea del universo". Esas proferencias crean efectos irreversibles en las relaciones humanas: no puede seguir habiendo diálogo ni puntos de encuentro después de afirmaciones tan duras. Sin embargo, después de eso puede venir una miticoda que crea la ilusión de que a pesar de los lazos destruidos, todavía se puede conservar un diálogo políticamente correcto e incluso constructivo: "Lo que te digo va con la mejor onda", como si esta frase hueca pudiera menguar la dureza de las afirmaciones anteriores.

Quienes utilizan miticodas suelen creer en fantasías new age acerca de la armonía universal, el feng shui, la salvación milagrosa, la purificación del alma a través de discutibles raptos de sinceridad o la física cuántica.

lunes 16 de marzo de 2009

Helichula

(Sustantivo. Del griego helios = sol y del latín -ulus: terminación de diminutivo)

Reflejo móvil de luz de los espejos, vidrios y objetos brillantes.

Los espejos retrovisores, los vestidos con lentejuelas y las joyas doradas reflejan la luz del sol en su paso por la calle. A veces el reflejo de un auto genera una luz huérfana que llega a colarse por sorpresa en lugares inesperados: el espejo retrovisor de un auto refleja la luz del sol en la habitación de un quinto piso en un edificio a tres cuadras. El que observa esta luz eufótica, traviesa e imprevista no sabe de dónde surge; sólo percibe su movimiento fugaz y huidizo.

El conjunto de las helichulas de una ciudad forma una anónima danza aleatoria de luces.